Mi posición como víctima del conflicto

Este artículo se lo quiero dedicar a todos aquellos amigos -o enemigos- que dediquen un poco de su tiempo a leer estas palabras.

Como ya lo había anunciado desde hace unas horas, voy a dar a conocer mi posición frente al proceso que se ha llevado a cabo frente a los recientemente firmados acuerdos de paz. Pero no me malinterpreten, aquí no voy a decir cuál va a ser mi voto, ni le haré campaña al sí o al no (siento desilusionar a muchos) sino que por medio de mi posición espero hacer algunas reflexiones frente al tema.

He tomado la decisión de manejar las cosas así porque mi posición hoy en día no es como político, ni como ciudadano, es como víctima de un conflicto armado; en ese sentido mi decisión trasciende las barreras de la política y se vuelve algo crucial y de supervivencia, hasta el punto de no querer que algo tan básico como la política me quite la capacidad de buscar la verdad de los delitos que mi familia y yo hemos sufrido.

Tampoco quiero decir mi cuál va a ser mi voto, porque creo en lo más profundo de mis pensamientos que, para este caso específico, la decisión de voto debe recaer en un análisis personal, en el que cada persona identifique hasta qué punto está dispuesto a ceder en sus principios (pues una u otra postura implicará ceder en cierto grado a ellos).

Para comenzar les quiero contar, a aquellos que no lo saben, por qué soy víctima. En el año 2004 las atrocidades de la guerra, y uno de sus peores efectos como lo es la corrupción, hace que asesinen a mi padre, Coronel del Ejército, por denunciar unos hechos de corrupción que involucraban a sus hombres dentro de las dinámicas del conflicto. Hoy poco les puedo hablar de los detalles del caso, porque a la fecha no hemos recibido ni verdad, ni justicia ni reparación. Es uno más de los incontables casos de esta cobarde guerra que se mantiene en la sombra de los intereses políticos.

Y es por él, por ese hombre que dio su vida por la verdad, y por su honor, que no digo mi voto, pues no quisiera que su derecho a que Colombia conozca la verdad de su sacrificio se pierda entre los intereses electoreros de uno u otro bando.

Aun así, un proceso histórico como el que está sucediendo en el país merece dedicarle unas cuantas palabras:

  • Un fortalecimiento a la democracia:

Cualquiera que sea la decisión que tome el pueblo colombiano, debemos reconocer que todas las campañas por el Sí o por el No han abierto espacios para fortalecer nuestra democracia. Es la primera vez en todos mis años de hacer política que veo tanta gente debatiendo ideas en época de elecciones.

Debo ser sincero, soy solo un joven emprendedor político que no le ha dedicado muchos años a la política sin embargo, nunca había visto algo como esto. Por las tendencias electorales y las teorías del mercadeo la política se convirtió en un hecho de sensaciones, no obstante, este plebiscito ha abierto espacios y ha fortalecido escenarios en los que ambos bandos discuten con ideas y argumentos.

Lo importante -y el mensaje que debemos mandarle a nuestros políticos- es que somos una sociedad que se encuentra abierta a tener un debate que nos permita tomar las mejores decisiones públicas posibles; y por ello sus técnicas de mercadeo no sólo deben estar acompañadas de sensación sino de razón.

  • El riesgo de volvernos un país socialista

Muchos hemos escuchado una y otra vez esta frase y debo decir que es verdad: con la firma del acuerdo podemos llegar a ser un país socialista. Es más, uno de los teóricos neoliberales más importantes del siglo pasado llamado Milton Friedmann dijo que la democracia es el único sistema que permite que convivan otros sistemas políticos en su interior.

Claro que existe el riesgo de ser socialista, pues este riesgo radica en que cualquiera puede defender sus ideas y estoy seguro que así lo harán las FARC al volver a la vida civil. Pero lo que no podemos olvidar es que todo republicano debe sentir esa situación como ideal, pues rechazarla sería negar la razón de ser de la democracia y la libertad: defender tus ideales en el conflicto del debate civilizado.

Si no es así mejor no pidamos una democracia, pues lo que queremos es un autoritarismo disfrazado por elecciones; si lo que queremos es defender una forma de pensar debemos seguir haciéndolo por medio del voto.

  • Nuestra decisión recaerá en nuestros hijos

La decisión del plebiscito cumple con una de las reglas más importantes de Newton: toda acción genera una reacción, toda decisión tiene una consecuencia.  El problema es que para este caso serán nuestros hijos y nietos los que la vivirán, y sea cual sea nuestra decisión ésta tendrá consecuencias negativas y positivas que asumiremos por nuestros descendientes.

Entonces ¿cuál debe ser el voto? Esa respuesta no es sencilla, pero si debemos tener claro qué principios no estamos dispuestos a negociar y cuáles cederemos para tomar una decisión. Entendiendo que por encima de todo ésta tendrá un impacto moral en nuestras vidas.

  • VOTE

Para mí ésta es la más importante: piense lo que piense y pase lo que pase, vote. Estamos en la decisión más importante del país en su historia reciente, y lo peor que podemos tener son ciudadanos mediocres que dejen de tomar las decisiones públicas de este país. La primera forma de hacer paz no va a ser con el acuerdo, va a ser fortaleciendo la democracia con el voto de todos los que lo ejerzan. A ti que vas a votar, te felicito: eres un héroe de la democracia colombiana.

Creo que lo más hermoso de todo esto es que el 3 de octubre, sea cual sea nuestra decisión, y gane el bando que gane, seremos un pueblo dispuesto a conseguir la Paz; y yo, al igual que muchas más víctimas, seguiremos buscando la verdad que tanto nos ha sido arrebatada.

Espero que comprendan mi posición y me encantaría abrir el espacio para debatir.  Por favor ayúdeme a compartirlo para hacerlo llegar a la mayor cantidad de personas posible.

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2 comentarios en “Mi posición como víctima del conflicto

  1. Por que es tan dificil que se modifiquen los acuerdos de manera que nos incluyan a todos los colombianos? Porque se contradice una y otra vez el gobierno y nos miente? Porque debo creer que el comunismo-marxista (la ideologia de la perversion del trabajo)de las Farc debe tener una oportunidad en nuestro pais? Por que debo creer que la ideologia de genero( la ideologia de la perversion del hombre) debe tener una oportunidad politica para destruir la familia y asesinar bebes en el vientre de sus madres? Estamos actuando los ciudadanos de bien con bondad o con ingenuidad?
    Donde quedo para muchos el principio que dice que el fin no justifica los medios pues para que un fin sea bueno los medios para llegar a ese fin tambien deben serlo? Muestrame que los medios que estamos aceptando, si ganara el si, nos van a llevar a la paz que prometen. Me impacto una historia de un aleman que murio hace poco y en su lecho de muerte aun repetia: “Como pude creerle?” La consecuencia de su decision tuvo un peso tan devastador para la humanidad que ese hombre nunca pudo alcanzar la paz.

    La paz va a ser la consecuencia de vivir segun los principios porque son ellos los que conducen al bien y porque el bien es lo unico por lo que vale la pena vivir y morir. Eso es lo que defendio tu padre.

    1. Tienes toda la razón Clara, pero mi papá también murió defendiendo el amor y la verdad. Eso es lo que busco, yo no hablo de votar sí o no, busco simplemente aclarar unos hechos ocurridos. Para mí el voto es personal y respeto y comparto mucho de lo que dices.

      Gracias por tomarte el tiempo de leer el artículo y comentarlo. Espero que me sigas leyendo.

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